En las relaciones, el poder lo tiene el que quiere menos ¿o será el que más quiere?

Alguien me dijo una vez que en las relaciones, el poder lo tiene el que menos quiere, pero entonces la pregunta sería:

el corazón herido

¿Cómo se sabe quién es el que quiere menos?

¿y el que quiere más?

Tal vez es el más romántico.

El que le regala flores al otro.

El que dice “te amo” más veces por día,

El más celoso.

El que se pone como una furia cuando el otro le ignora

o el que no soporta la ausencia.

¿El que es capaz de matar por amor?

¿O será de morir por amor?

Hoy me han dicho, precisamente: “Yo cuando quiero a alguien, lo quiero a muerte”. La persona lo decía con orgullo, como si cualquier otra forma de amor fuera inferior, pero yo creo que los celos, la furia, la culpa o la sensación de abandono tienen mucho que ver con aferrarse al otro, con pensar que la otra persona nos completa o que la necesitamos para vivir.

En mi opinión, la vida y el amor son prácticamente lo mismo y ambos son (o deberían ser) libres.

Cuando uno se aferra a otro (con celos, dependencia o violencia) quiere mal, por muy pasional que parezca el tema. El amor sano, el amor libre, puede ser igual de intenso, pero resulta mucho más satisfactorio.

El que es capaz de querer y al mismo tiempo respeta al otro, es libre e independiente, no se ofende y no pone expectativas sobre los hombros de la pareja, ese es el que quiere más y mejor, y tendrá siempre el poder sobre sí mismo, por lo que no necesitará tener poder sobre nadie más y no importará quién quiere más o menos.

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Acerca de Natalia Gómez del Pozuelo

Nací en Madrid el siglo pasado (el año da igual ¿verdad?), estudié Empresariales e hice un postgrado en Marketing por la universidad de Berkeley, lo que me sirvió para trabajar más de 15 años en diferentes puestos directivos de varias empresas multinacionales. En ellas aprendí mucho sobre gestión, proyectos, marketing y comunicación. Salir de España y vivir en varios países me hizo entender que “tener razón” no es importante, lo que sí es crucial es mantener la mirada abierta y creativa para observar la realidad desde diferentes puntos de vista y tratar de vivir en consonancia con aquello que nos produce bienestar. Por ello, un día, en un momento de lucidez decidí cambiar de rumbo y dedicarme a escribir. Hoy, 10 libros y muchos artículos después, siento que hago lo que de verdad me gusta, tanto en la escritura como en la formación y en las conferencias que imparto.
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3 respuestas a En las relaciones, el poder lo tiene el que quiere menos ¿o será el que más quiere?

  1. Y la vida te va dejando señales que solo al final reconoces. Tantas veces lo has dejado y otras tantas has vuelto…Hasta que lees lo que antes solo mirabas y vuelves a retirarte de su lado. ¡Qué curioso! La sensación de libertad, aventura, sin miedo a nada… el punto justo para hacer una locura o proyectarla. Todo para matar la nostalgia o la soledad. De momento libre y, a salvo. Gracias Natalia.

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